Fiestas de barrio

Con el verano llegan las vacaciones y las fiestas a los barrios que se llenan de atracciones y conciertos de grupos locales.

Ayer paseando por las fiestas de uno de los barrios más grandes y populares de la ciudad, Rekalde, me fijé en el tren de la bruja. Me vino el recuerdo de cuando era pequeño y «la bruja» del tren era el tío más macarra de la zona que daba escobazos a diestro y siniestro. Con un gorro, una máscara y una camiseta de tirantes de Larios, se montaba dentro del tren en el túnel y no tenía piedad con las guapas del viaje.

La «bruja» de ayer era un señor bien vestido y sonriente que de vez en cuando acariciaba con su cepillo a algún niño.

En la época de lo políticamente correcto todo puede ser muy correcto, valga la redundancia, pero es muy aburrido y difícilmente almacenado como recuerdo.