Refrescar la mente.

La naturaleza es una buena terapia para para refrescar el cerebro, o eso dicen los que saben.

En mí caso los bosques y la montaña son los lugares donde mejor me encuentro cuando mí mente está con retenciones kilométricas.

No hace falta en que hemisferio esté el bosque ni que la montaña tenga no se cuantos miles.

El hecho de poder ir y estar es suficiente.

¡Hola a tod@s!