La fuente del otoño.

Debajo del busto de Doña Casilda de Iturrizar -mujer pudiente que hace dos siglos ayudó a los más desfavorecidos- se arremolinan las hojas del otoño como rindiendola un colorido homenaje.

Además hizo escuelas ,becas para los alumnos de los colegios públicos y financió a los centros católicos que socorrian a los más pobres.

Es la única persona que da el nombre a dos ubicaciones en la villa.
Por algo será.